Filipinas (II Parte)

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El jet lag seguía haciendo sus efectos; bueno, eso y la ausencia de persianas por todas partes. El reloj incandescente de la mesilla marcaba las 6:30 en rojo fosforito sobre negro y un ligero vapor cubría las ventanas… y no por nada parecido a una escena muy especial que todos nos acordamos de la película Titanic, sino porque fuera ya se pasaban los 25° y la humedad era insuperable. Durante los pasados 10 días este momento rondaba nuestra mente: aquel desayuno. Tantas opciones como colores hay en el mundo, pero por supuesto mi clásico, unas tortitas con…

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